
HISTORIA
Según atestiguan
los yacimientos arqueológicos (pinturas y hachas rupestres en la cueva
de Trinidad Ground), el hombre primitivo debió poblar estos lugares
donde la vida era relativamente fácil, con abundante comida, caza y
caudal continuo de agua.
El nombre ILURO conecta con los
pobladores de La Bética, a los que Herodoto llamó TARTESOS TURDETANOS
, siendo ejemplos de ciudades con idéntica raíz ILUGO (Jaén)
ILIPA e IBILLA (Sevilla).
LOS FENICIOS, pueblo comerciante por excelencia, debieron encontrar en este valle óptimas condiciones para el desarrollo de sus actividades mercantiles y pusieron los cimientos de su castillo, que con el tiempo ha llegado a convertirse en el monumento más representativo de la ciudad.
LOS ROMANOS construyeron sobre las ruinas que hallaron a su llegada a ILURO fortificando el recinto y dejando la base para que otro pueblo invasor, los árabes, siglos después lo convirtieran en residencia, alcazaba y lugar de difícil acceso y conquista.
La presencia de Roma por
estos lugares nos dejó huellas de un gran valor histórico (hasta
hace unos años existía en la Iglesia de La Encarnación
un milenario de la época de DOMICIANO, fechado en el año 79
a.C., con una inscripción: "MUNICIPIUM ULURITANUM" . Lamentablemente
a causa de un incendio, desidia, incomprensión y escaso valor que se
le atribuyen a los objetos históricos, han hecho que del milenario
quede un muñón de mármol en el que no pueden leerse las
inscripciones.
De Álora, que era un municipio
gobernado por DUUNVIRUS, salieron gobernantes, militares y grandes familias
con peso específico en Roma.
Cuando los árabes llegaron, en el 711, edificaron sobre las ruinas existentes un gran castillo, como aún hoy puede observarse.
Se construye en tres períodos:
1º.- Durante el EMIRATO se construye la parte más sólida, empleándose materiales de mayor calidad.
2º.- En la etapa CALIFAL se da mayor elevación.
3º.- Durante los
REINOS DE TAIFAS su construcción es más frágil. Corresponde
a este período la TORRE DE LA VELA
Durante la EDAD MEDIA los reyes castellanos, en vano, intentaron tomar la villa de Álora en reiteradas ocasiones. En 1.184 fue ALFONSO VIII ; en 1.319 don JUAN y don PEDRO, tutores de ALFONSO XI; este mismo rey trae las fronteras hasta Ardales y retira el cerco al dedicarse casi de forma exclusiva a lo que en aquella época se conoció como POLÍTICA DEL ESTRECHO; en 1.407 es don JUAN II quien lo intenta; en 1.434 muere ante los muros del castillo de Álora el ADELANTADO DE ANDALUCÍA, don DIEGO DE RIVERA. El romancero se encargó de difundir la noticia, habiendo llegado hasta nuestros días en el romance fronterizo que se transcribe al lado.
En 1.456 intenta la conquista ENRIQUE IV y finalmente, en la primavera de 1.484 son los REYES CATÓLICOS quienes emprendieron definitivamente la conquista de Granada, tomando Álora e incorporando su territorio a la corona.
LOS REYES CATÓLICOS fundaron una iglesia sobre una mezquita existente en el castillo, la cual, como era tradicional durante la conquista cristiana, fue denominada "Santa María de La Encarnación". Esta iglesia fue destruida por un terremoto. Hoy solo quedan restos del gótico flamígero propio de finales del siglo XV.
Reinando FELIPE II, los moriscos de LAS ALPUJARRAS se sublevan, acaudillados por don FERNANDO DE CÓRDOBA Y VALOR , que toma el nombre de ABEN HUMAYA. Los moriscos de la serranía le secundan y en Álora, Casarabonela y tantos otros pueblos, la represión es feroz. Con la venta de los moriscos que habían sido hechos prisioneros en Álora se ponen los cimientos de lo que en la actualidad es la Iglesia de la Veracruz.
En la Plaza Baja (hoy Plaza Baja de la Despedía), existe una placa conmemorativa en la que se alude a la estancia de don MIGUEL DE CERVANTES en Álora.
Durante el siglo XVII el municipio de Álora decide la construcción de una nueva iglesia, en piedra, al pie de la colina del Castillo, entre el Arroyo Hondo y la Tenería. Su construcción ocupó casi todo el siglo y en ella participaron el obispado, el ayuntamiento y los particulares: finalizaron en 1.699, siendo rey de España CARLOS II, último de la Casa de Austria, y obispo de Málaga don BARTOLOMÉ ESPEJO Y CISNEROS, que había sido arcipreste en Calahorra, inquisidor en Zaragoza y Barcelona, así como regente en Navarra.
Durante el mismo siglo
XVII, visita Álora el rey FELIPEIV en su viaje a Andalucía para
recaudar fondos. Se arreglan caminos y cañadas, se allanan barrancos
y obstáculos, se retiran piedras y adelfas y se gastan 2.000 ducados.
Le acompañan el Príncipe CARLOS, el Cardenal almirante de Castilla
y EL CONDE DUQUE DE OLIVARES.
Según el catastro del MARQUES
DE LA ENSENADA, Álora contaba en el siglo XVII con 500 habitantes entre
los que había 28 presbíteros y 8 minoristas, sin contar ermitaños
ni frailes del Convento de Flores. Todo hace suponer que la iglesia debía
poseer cuantiosas riquezas. La desamortización de MENDIZÁBAL
privatizó estos bienes, desapareciendo fundaciones y capellanías.
La iglesia quedó empobrecida, habiendo perdido casi todos sus bienes.
Durante la invasión francesa, en Álora se dieron episodios de patriotismo propios de la GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
En la torre de la iglesia aún quedan los impactos de bala que derribaron la placa conmemorativa de la Constitución de Cádiz; disparos efectuados por un escuadrón de la caballería francesa, que el día 1 de agosto de 1.823 destituyó el Ayuntamiento Constitucional.
El siglo XIX, en la historia de Álora, tiene escaso relieve exterior. Estuvo marcado, como en toda España, por luchas intestinas entre absolutistas y constitucionalistas, carlistas e isabelinos, progresistas y moderados y republicanos y monárquicos.
Con los comienzos del siglo XX, de casi idénticas características que el XIX, se inician las emigraciones, sobre todo a América.
Las décadas de los 40 y 50 fueron difíciles y de reconstrucción tras la Guerra Civil Española.
En los años 60 Alemania, Australia y Suiza acogen a los emigrantes Perotes.
En 1.979 se celebran las
primeras Elecciones Municipales Democráticas, que gana U.C.D. (Unión
de Centro Democrático), Siendo el primer alcalde, el candidato socialista
D. Pedro Aranda Cuenca.
La Ciudad
Monumentos:
Santuario Ntra. Sra. de Flores
Conocido como Convento de Flores, fue construido en el siglo XVI y ampliado
en el XVII. Posee una sola nave, en cuyo Altar Mayor hay un camarín
de estilo barroco, donde está situada la imagen de la Virgen de Flores,
Patrona de Álora.
Iglesia de la Veracruz:
Construida en el siglo XVI, presenta en su fachada una espadaña del
mismo siglo, venerándose en su interior la imagen de Nuestra Señora
de la Piedad y Santa Veracruz.
La Faenera
Realizada en bronce por Marino Amaya, data de principios del siglo XX, siendo
un homenaje a la mujer que trabaja en la selección de cítricos.
Iglesia de Ntra. Sra. Encarnación:
De estilo barroco y atribuida a Pedro Díaz de Palacios, es una de las
más grandes de la diócesis de Málaga. Construida a base
de grandes sillares de piedra, consta de tres naves separadas por columnas
toscanas. El techo está recubierto por una armadura de madera de estilo
mudéjar.
Castillo árabe:
Declarado monumento nacional en 1.931, se alza sobre el Cerro de las Torres.
Fue construido por los árabes durante los siglos IX y X, aunque sus
orgienes se remontan a tiempos fenicios y romanos. Es un recinto amurallado
del que destaca la Torre de la Vela, la de la Vigilancia y un arco de herradura
apuntado, único en Occidente.
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ALORA-EL
HACHO-ALORA |
Tiempo
aproximado: 3,30 h/4,30 h. Distancia: 10,9/13,5 km. Dificultad: media Estado del camino: regular Punto de salida: Plaza del Ayuntamiento de Alora |
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Descripción: |