Belleza Natural
: Cascadas,
Chorreras o Saltos de agua
El agua es indispensable para la vida. Es un bien valioso
que en ocasiones pasa inadvertido. Y es que hoy en día casi nadie valora la
riqueza que tenemos a nuestro 
alcance. El agua procedente
de los ríos han participado en casi todas las facetas de nuestra vida: el río
como reclamo turístico y lugar de ocio; el río como fuente para el riego de
huertas de donde procede la calidad de nuestros alimentos; el agua medicinal y
balnearia y el agua como centro de toda vida.
Enclavados en plena naturaleza, los nacimientos de
algunos iros se convierten en paisajes propios que merecen ser observados y
admirados por cualquiera que se precie. Los ríos constituyen ecosistemas muy
importantes por su papel de conexión entre diferentes espacios naturales y por
su función de refugio para la fauna en determinadas etapas de su vida.
Los manantiales o nacimientos que se originan en las
altas montañas forman, por los desniveles, una diversidad de chorreras o saltos
de agua de proporcionada belleza. Algunos de estos manantiales poseen salidas
de agua a cota más altas que la principal, solamente activas en épocas muy
húmedas. En esas condiciones el caudal es tanto, que es incapaz de salir por la
salida principal, lo que hace que las aguas rompan por otras fracturas. Las
salidas de las aguas por estos lugares va acompañada en ocasiones de un gran
ruido.
Pocos fenómenos tan bellos y espectaculares hay en
la naturaleza como las cascadas, chorreras o saltos de agua. Cuando sus aguas
encuentran obstáculos en su caída, se originan caprichosas figuras por lo que
en algunas de ellas ,la roca se confunde con el
agua hasta convertirse en
parte de ella y las formaciones rocosas cambian en
aspecto, ya que la humedad
motiva la aparición del musgo. La época de lluvias entre Diciembre y Mayo, es
el mejor tiempo para contemplarlas, cuando el ruido del agua inunda el silencio
de la naturaleza.
Dicen que " en Abril, aguas mil" y lo
cierto es que el refrán no suele fallar. El campo es el gran beneficiado, pero
también los ríos, embalses y saltos de agua que reciben la crecida. Si el
tiempo acompaña, las cascadas se muestran en estas fechas más espectaculares
que nunca, auténticos monumentos a las fuerzas salvajes.
Estas maravillas de la naturaleza están casi siempre
en lugares por descubrir a los que se accede a través de senderos en los que se
recorren parajes insólitos, constituyendo siempre cuando llegamos a nuestro
objetivo, un espectáculo, siempre en movimiento y siempre diferente. Aunque
muchas de ellas, hayan sido convertidas en destinos turísticos como Los Chorros
del Mundo en la Sierra de Alcaraz o La Cascada de Cimbarra en las cercanías de
Despeñaperros y sobre todo en los Parque Naturales como La Cascada del Linarejo
en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla o La Cascada del Huésnar en el
Parque Natural Sierra Norte de Sevilla, estas maravillas simbolizan el lado más
salvaje de la naturaleza.
Manolo Manzanares