LOS ACANTILADOS DE MARO -- CERRO GORDO
En 1989 el Gobierno Andaluz declaró protegido un tramo de costa acantilada entre las localidades de Nerja (Málaga) y la Herradura (Granada) con el nombre de Paraje Natural de los Acantilados de Maro - Cerro Gordo. El propósito era conservar tanto la franja terrestre como sus riquísimos y diversos fondos marinos, una estrecha franja de doce kilómetros de largo paralela a la costa penetrando una milla en el mar de Alborán.
La
sucesión de acantilados con pequeñas calas y los colores entre el profundo azul
turquesa del agua del mar configuran un paisaje idílico e inolvidable, en el
que se ha desarrollado una enorme riqueza medioambiental.
La
fauna terrestre se encuentra protagonizada por las aves marinas. Destacan un
gran número de gaviotas; encontramos rapaces diurnas y nocturnas, siendo fácil
de ver el cernícalo o el halcón peregrino durante el día. Las águilas son más
escasas. Otras aves como el azor, lechuza común y búho real son igualmente
comunes en los bosques y cantiles del Paraje Natural.
Entre
los mamíferos de ámbito terrestre no existe nada destacable, siendo
prácticamente los mismos del contiguo Parque Natural de las Sierras Tejeda, Almijara
y Alhama.
Debido a las formaciones vegetales arbustivas, es común
entre los reptiles la lagartija colilarga, salamanquesa costera y lagarto
ocelado que colonizan los roquedales. Pero si hay que hablar con respeto de un
habitante de excepción en el Paraje Natural es: El Camaleón.
Entre otras cosas, tiene la desgracia de ser inofensivo, así
que cualquiera puede cogerlo sin riesgos. Los niños se han dedicado a
capturarlos haciéndoles fumar o utilizándolo como dianas para dispararles con
perdigones, sin que los adultos vean en ellos más que una diversión. Y por si
no tuviera suficiente ya con su recolección por parte de naturalistas
aficionados, también entra en el comercio ilegal y acaban como reclamos exótico
en tiendas y otros comercios. Aunque está protegido a escala internacional, es
el reptil más amenazado de Europa, con un hábitat muy reducido, entre los
cuales está el Sur de la Península Ibérica. Uno de sus peores enemigos es la
carretera --- sobre todo en verano -- ya que es un animal muy lento que cambia
de árbol más que nunca en ese periodo buscando pareja para tener descendencia
en su corta vida.
El
parque también muestra una gran variedad de valores florísticos y botánicos, aclimatados
a unas condiciones especificas, como fuertes vientos y gran humedad.
Los
visitantes más aventureros pueden recorrer parte de los acantilados partiendo
de un camino que parte en las cercanías de la Torre de Maro.
Sin
embargo, la importancia faunística del paraje reside en su ámbito marino. Como
observador aficionado que también soy a las criaturas marinas, no puedo dejar
de
comentar algunos de los muchos fascinantes habitantes que
pueblan las aguas de este paradisíaco lugar costero, que no me canso de ver, al
igual que cualquiera puede maravillarse ante su presencia, sólo hay que ponerse
los escarpines, aletas, gafas.... sumergirse y en unos segundos estás en otro
mundo....descender un poco y el fondo va tomando forma y color y la vida
aparece por todos los sitios.
Es
incontable el número de especies, tanto de flora como de fauna que pueblan los
fondos marinos. En estas aguas encontramos, numerosos invertebrados, tales como
esponjas, anémonas y distintos moluscos. Crustáceos, sobre todo camarones y
centollos. La variedad de hábitat que propician las praderas de posidonias y
los roquedos, hacen que vivan una gran cantidad de peces. Los blénidos, los
torillos, el rascacio, la morena o el mero, aunque este último en la actualidad
se encuentra casi extinguido debido a la pesca furtiva. Algunas especies de
singular belleza ocupan estos fondos marinos como el pez Thalassoma Pavo o la
estrella espinosa roja.
Los rincones menos iluminados son la oscura guarida del pez
cardenal. Entre las especies de aguas libres podemos ver a la dorada y los
sargos.
No
es imposible tampoco descubrir en esas aguas alguna de las diversas especies de
cetáceos, como los delfines.
El
acceso con vehículos a playas de las zona como Cantarrijá, Cañuelos, Alberquillas....está
controlada por los servicios ambientales de la Consejeria de Medio Ambiente, por
lo que hay que dejar el vehículo estacionado arriba, en los lugares habilitados
y hacer el camino hacia la playa a pie o bien haciendo uso de los vehículos
disponibles de Medio Ambiente durante la época veraniega.
Con
este fin se ha estado logrando que el tránsito rodado en el interior del
espacio natural se haya reducido evitando la exageración en épocas anteriores, contribuyendo
a la calidad ambiental, los espacios de baño, disminuir el nivel de ruido, contaminación
y casi ninguna basura.
Si es que el ser humano no aprende a que hay que colaborar
para hacer de éste y otro lugares privilegiados unos paraísos para el aumento
de calidad de vida de todos los que estamos vinculados en ellos.
Algunos
buceadores aficionados manifiestan su insatisfacción por la escasez de grandes
peces en el paraje natural ,probablemente ,entre otras cosas, como consecuencia
de una pesca deportiva no controlada en el pasado que se ha venido practicando
en sus aguas, sobre todo con botellas, lo que ha disminuido a las especies más
representativas como meros, pulpos, langostas, bogavantes......
Los
fondos que se han descrito tienen sin embargo, una rica y variada muestra de
invertebrados y un potencial de recuperación indudable para que en el futuro
los grandes peces vuelvan a aparecer.
De
todas maneras, el buceador aficionado ya disfruta aquí de una zona inmejorable
para observar especies que son verdaderas joyas de nuestra flora y fauna
submarina.
Si
lees esto y eres nuevo en esto de recrearte la vista bajo el agua, ahí va
algunos consejillos:
1º
No tires nada al mar.
2º Controla
tu flotabilidad y evita apoyarte en el fondo.
3º No
golpees el fondo con las aletas y no levantes el sedimento.
4º Evita
los sitios estrechos.
5º No
levantes piedras.
6º No
molestes a los animales.
7º No
te lleves nada y esfuérzate en aprender más sobre el medio marino.