Un recorrido por el Valle del Genal


Parauta, Júzcar, Faraján, Igualeja, Pujerra, Cartajima, Algatocin, Jubrique, Genagualcil, Benarrabá, Gaucin, Casares, Alpandeire, Atajate, Benadalid y Benalauria, son los 16 pueblos que podría decirse comparten el Valle del Genal figurando algunos de ellos entre los más bonito de Andalucía, estando varios de ellos en la zona más aislada de la Serranía de Ronda, con una riqueza natural y paisajística incomparables.
El Valle del Genal forma parte del patrimonio natural malagueño como uno de los lugares más hermosos y atractivos del sur peninsular y uno de los pocos que conservan muchos lugares casi vírgenes. El río Genal es el elemento principal del valle, un río con aguas limpias y cristalinas que pueden beberse situado en una gran masa forestal de bosques autóctonos. Sus charcos y saltos
de agua dan lugar a imágenes espectaculares e invitan al baño en verano.

Salto de agua en el Genal

 
El valle se sitúa en plena Serranía de Ronda, dejando a sus espaldas el Valle del Guadiaro, a cuyo río va a morir el Genal ya en la provincia de Cádiz. Al sur, el valle se comunica por bellos parajes de bosques con la parte más alta de los pueblos de la Costa del Sol, a la altura de Estepona y Casares, en cuyo término municipal recorre algunos kilómetros. Los parajes llenos de castaños ofrecen unas vistas sin igual. Parauta, Igualeja y Pujerra son algunos de los pueblos que se suceden en una ruta de este fruto. El recorrido desde Pujerra a Igualeja tiene su atractivo en los densos bosques de castaños, sobre todo cuando las tonalidades de colores en otoño muestran al visitante una fotografía intensa. El castaño es un árbol que guarda sus hojas en todas las estaciones del año.

Nacimiento del Genal

 
A la entrada de Igualeja se encuentra uno de los nacimientos más impresionantes de la Serranía : el Genal. El agua brota con fuerza a través de una gruta ubicada en un paisaje rocoso. Con esplendor, nace el Genal bajo un rincón flanqueado por choperas y eucaliptos , cuyo caudal proporciona el hábitat ideal a las truchas. El paraje se encuentra muy bien acondicionado, sombra y lugares para que descansen los visitantes, crean un ambiente tranquilo. Los vecinos acuden allí para pasear o a comer en las orillas de este río.

El río es el punto de partida ideal para iniciar un paseo por las calles del municipio. Al principio se encuentra la parte más moderna y a sólo unos metros comienza el casco viejo donde se suceden las fuentes públicas que recuerdan la importancia que el agua tiene en este pueblo. Su visita es uno de los mejores miradores que se puede encontrar para contemplar la belleza del Valle del Genal. El paisaje se manifiesta en todo su esplendor con bosques de castaños que rodean el pueblo, ofreciendo una de las estampas más características de la zona.

Represa y bañistas en el Genal

 

Río Genal

 
En la otra zona del valle se puede divisar el municipio de Parauta que cuenta con certificado Aenor que le registra como pueblo ecológico territorio se encuentra en el limite que linda la Serrania de Ronda con la Sierra de las Nieves. Esta posición privilegiada le da paisajes de ensueño, entre los que destacan sus pinsapares y castañares.
Volviendo al río, el Genal, inicia su recorrido, uniéndose algo más adelante su primer afluente de categoría : El río Seco, en las inmediaciones de Pujerra llegando a los alrededores del Molino del Puente, lugar muy apetecible durante el verano. Los bosques dan sombra, el río se ensancha y las aguas se tranquilizan en algunos puntos, lo que posibilita el baño en un marco entrañable. Otro río cercano en esta zona es el Guadalmina que se hace visible desde la carretera que asciende desde la Costa del Sol  hasta la Serranía de Ronda.
En el tramo de carretera que une Júzcar con Faraján tiene el Genal su segundo gran afluente : El rio Júzcar, llamado también río de la Zúa o Rianchuelo. Saliendo de Júzcar en dirección a Faraján, antes de cruzar un puente, bajando una vereda ladera abajo se llega  a los nacimientos del Júzcar ,envuelto en un entorno lleno de verdor. En los siguientes tramos, los saltos del río ofrecen curiosos tajos como La Sima del Diablo, donde se practica el barranquismo. Volviendo a la carretera principal, en una curva muy cerrada, un cartel nos indica hacia el merendero de Nuestra Señora del Moclón. Llegados al lugar, el paraje sorprende con una de las más bellas estampas del Genal y su vegetación ribereña. En el entorno encontramos un merendero con zona de acampada. En el río hay una pequeña represa en la que se puede practicar el baño.

Si existe algo que caracteriza al Alto Genal es lo espléndido de sus elementos faunísticos y florísticos. La flora está representada por chopos, helechos, álamos, sauces, fresnos, olmos, juncales, etc. Frutales como cerezos, el bosque está ocupado por castañares y helechares, encinares y quejigales. Plantas como aulagas, madroños, matagallos y brezos. La fauna es muy destacable, con especies como el zorro, comadreja, gineta, conejos, galápago leproso, culebras de agua, sapo común y nutria.

Espectaculares aves rapaces como el águila real, fiel visitante del valle y el atento búho real oculto en la noche en la frondosidad del bosque. También hay especies de ambientes acuáticos como el martín pescador, mirlo acuático, ruiseñor, etc...
Por necesidad o por puro placer, algunas aves pasan una buen parte de su tiempo en el agua, buscando alimento o descansando. Ya lo dice el refrán : quien quiera peces, que se moje....... Algunas aves como el mirlo acuático lo saben muy bien y se han adaptado a la vida en el agua o, al menos, se han preparado para darse un chapuzón de vez en cuando sin poner en riesgo su salud.

Mirlo acuático

 
Continuando el seguimiento del río, el Genal,a su paso cercano a la villa de Faraján, recibe las aguas del arroyo Balastar, el cual en su desbocado trayecto se deja ver en unas bonitas chorreras cerca de su nacimiento, en las inmediaciones del pueblo. Hay un recorrido con un cartel indicativo en la entrada principal al pueblo, que nos conduce junto a los saltos de agua. Si bien, es cierto que a veces, el cauce es cortado por los propietarios para el regadío de sus tierras, impidiéndonos ver esos espectáculos que la naturaleza nos brinda.

Chorreras

 
Cercano a la unión del arroyo Balastar con el Genal, junto al río, está la antigua venta La Vega con su zona de acampada, pudiéndose también acceder a ella por la antigua carretera que unía Faraján con Jubrique. En algunas fincas cercanas se pueden notar la presencia de grandes cerdos alimentándose de las bellotas desprendidas de los alcornoques.

Sin olvidar pueblos como Alpandeire con la estatua de Fray Leopoldo en las cumbres montañosas, Benadalid o Atajate el pueblo más pequeño de la provincia de Málaga, el Genal cambia su trayectoria y se encamina hacia el puente que divide Algatocin y Jubrique junto a la famosa Venta San Juan que hace las delicias en su aspecto más gastronómico, en donde el río, algo más abajo se deja caer en su forma más salvaje. A pocos metros del puente, el Charco Picao, refrescará a los calurosos bañistas que se sumerjan en sus limpias aguas.

El Genal a su paso por San Juan

 
Desde el puente ,a unos cinco kilómetros está la bella villa de Genagualcil. Sus tierras están incluidas dentro del Bajo Genal. Cualquiera de los parajes que rodean el municipio tienen interés ecológico, paisajístico e incluso geológico. Uno de los aspectos que sorprende a los visitantes es la contemplación de obras de arte en sus calles. Desde hace más de diez años se celebra en este pueblo anualmente unas jornadas en la que diversos artistas, trabajan y crean e intercambian experiencias. Las obras de arte realizadas pasan a formar parte del patrimonio del pueblo y de sus calles como la “mujer embarazada”.

Mujer embarazada

 
En las cercanías de Genagualcil , el río Monardilla y el río Almarchar bajan apresurados al encuentro con el Genal. El Valle del Almarchar contiene valores botánicos como alcornocales, castaños, encinas, algarrobos y olivos. En primavera el bosque se aprecia multicolor con sus choperas amarillentas, juntos a los arroyos y rios. En los remansos del río se pueden observar galápagos, culebras de agua, barbos y truchas. En los pedregales es frecuente el lagarto ocelado. En uno de los arroyos que alimentan al río Almarchar se encuentra el paradisíaco Charco Azul, el cual debe su nombre a las transparencia de sus aguas que caen en cascadas por entre las rocas que lo rodean.

El Charco Azul

 
Cercano a Benarrabá ,el río se tranquiliza y se forman grandes remansos de agua como el  Charco del Escribano, lugar ideal para el baño y ruta paisajística de una belleza especial entre Benarrabá y Genaguacil. Benarrabá tiene el entorno natural de poder disfrutar de uno de los bosques más frondosos de la provincia y en sus cercanías los bosques de pinsapos de Los Reales de Sierra Bermeja  y Las buitreras del Valle del  río Guadiaro. El valle del Bajo Genal en esta zona contiene extensiones de alcornoques, quejigos  encinas, algarrobos, olivos y pinos.

Finalmente, no muy lejos de la zona costera, el Genal se une a otro gran río, digno de otro estudio : El Guadiaro, en una zona llana y abierta hasta su desembocadura en el mar, siendo ésta última parte un paraje natural protegido por la diversidad de aves que lo habitan.

nutria

 
Una mención especial se merece uno de los habitantes antes mencionados : la nutria). Este  simpático mustélido, carnívoro especialista en peces como carpas y truchas, es un excelente indicador biológico del río, ya que cuando no está, es que las cosas no van bien en el río. El que en el Genal se mencione la nutria, significa, que estamos antes un cauce fluvial limpio y bien conservado. Por eso puede recibir la nutria el calificativo del reina del río, porque allí donde se detecte su presencia se sabrá que bajo las aguas discurre una sana población de peces y que en las orillas aparece una vegetación de ribera en plena armonía.
La belleza y el encanto del Genal, el último río con tramos vírgenes que queda en la provincia, al no poseer ninguna figura de protección, lo hace más vulnerable y todos tenemos la obligación de protegerlo, no dañando su entorno, para nuestro disfrute y de generaciones venideras.


Manolo Manzanares